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El Arca de la Alianza es el artefacto más sagrado y significativo para el judaísmo, el objeto más importante del panorama bíblico. Su historia inició hace más de 3.000 años.
La mayor importancia para el pueblo judío radica en que una vez al año, ellos ofrecían sacrificios de expiación (aplacar, apaciguar, perdonar, pacificar, reconciliar) por los pecados del pueblo, el Sumo Sacerdote entraba al lugar Santísimo y hacía holocausto sobre el propiciatorio, que era la tapa del Arca, si al finalizar Él salía de ese lugar vivo, esa era la señal de que DIOS había perdonado los pecados del pueblo durante un año, ese mismo ritual en favor del pueblo y su reconciliación con DIOS debía realizarse cada año. Al no haber arca, el pueblo Judío no recibe el perdón de sus pecados.
Según la tradición judía y cristiana, este objeto era un cofre sagrado que estaba hecho de madera de acacia (humanidad de Cristo), revestida por dentro y por fuera con el oro más puro lo que simbolizaba la deidad de Cristo, a su alrededor tenía una moldura o reborde de oro, para facilitar la colocación de varas laterales para cuando era necesario trasladarla de un lugar a otro.
La tapa del Arca, llamada “propiciatorio” (su significado al hebreo es “cubrir” como “hacer la expiación”), era también del oro más puro. Sobre el propiciatorio se colocaron dos querubines de oro macizo, uno de cara al otro, con las alas extendidas de modo que cubrieran ambos lados del propiciatorio. Toda esta descripción está situada en el libro bíblico de Éxodo, capítulo 25.
El arca del testimonio, se ubicaba en el Lugar Santísimo (en hebreo, Kodesh ha-Kodashím) del Tabernáculo, cuando el pueblo cambiaba de ubicación, para transportarla sólo podían llevarla los sacerdotes de la tribu de Leví, el arca debía ir completamente cubierta con pieles y tela en color azul. Más tarde se colocó en el Templo construido por Salomón. Y su diseño fue conforme el mandato de Yahveh dado a Moisés.
Según narra el Libro del Éxodo de la Biblia, dicho cofre contenía 3 objetos, las Tablas de la Ley, que eran un par de tablas de piedra en las cuales estaban inscritos los Diez Mandamientos que Dios entregó a Moisés en el Monte Sinaí. Además la vara de Aarón que floreció y una vasija con maná (alimento que DIOS regaló al pueblo durante el tiempo que anduvieron por el desierto). Cada uno de estos objetos era una simbología del Cristo que habría de venir.
Los autores de la Biblia emplearon más de veinte expresiones diferentes para referirse al arca, siendo las 5 más comunes: “El arca de la Alianza” (en hebreo: ʼaróhn hab·beríth; en griego: ki·bō·tós tēs di·a·thḗ·kēs; “El arca del Testimonio”, “Arca del Convenio”, “Arca del Pacto” (en hebreo: ארון הברית) o “Arca de Yahveh”.
El Arca ha sido un instrumento que fue delante del pueblo de Israel en momentos claves de su historia: El arca les guio durante 40 años en el desierto, fue delante del pueblo al cruzar el río Jordán y llegar finalmente a su Tierra Prometida, les acompaño en cada batalla que libraron para conquistar la Tierra de Canaán, estuvo al derribarse los muros de la ciudad de Jericó, entre otros momentos.
Pese a su gran importancia religiosa e histórica, el arca fue vista por última vez en el año 586 a.C., cuando los babilonios conquistaron la ciudad de Jerusalén y destruyeron el Templo. Lo que paso con el Arca sigue siendo un misterio hasta el día de hoy, pues hay varias teorías de su ubicación, pero ninguna aún ha sido relevada con tanta contundencia que el mundo pueda estar seguro de su existencia, porque también hay teorías de la destrucción de la misma. ¿Quién tiene la razón?, es un secreto que todavía no ha sido revelado.
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