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La palabra cenáculo tiene su significado al ser una reunión de pocas personas, quienes poseen las mismas ideas o los mismos intereses, normalmente minoritarios. La etimología de esta palabra viene de cena y según la tradición hace referencia al lugar donde se celebró la santa cena o la última cena de Jesucristo con sus discípulos y la manifestación del Espíritu Santo a los creyentes cristianos reunidos en ese lugar, 50 días posteriores a la celebración de la Pascua (Celebración de Pentecostés).
Originalmente, este nombre se había aplicado a la fortaleza jebusea que conquistó David. Después, al monte del Templo, donde se custodiaba el Arca de la Alianza. y más tarde, en los salmos y los libros proféticos de la Biblia, a la entera ciudad y sus habitantes. Tras el destierro en Babilonia, el término adquirió un significado escatológico y mesiánico, para indicar el origen de la salvación en Cristo.
En el sentido espiritual, cuando el Templo fue destruido en el año 70, la primera comunidad cristiana lo asignó al monte donde se hallaba el Cenáculo, por su relación con el nacimiento de la Iglesia.
Cuando los cruzados llegaron a Tierra Santa en el siglo XII, reconstruyeron la basílica y la llamaron Santa María del Monte Sión. En la nave sur de la iglesia estaba el Cenáculo que seguía teniendo dos pisos, cada uno dividido en dos capillas: En el superior, las dedicadas a la institución de la Eucaristía y la venida del Espíritu Santo, y en el inferior las del lavatorio de los pies y las apariciones de Jesús resucitado.
En esta planta se colocó un cenotafio (monumento funerario en el que no está el cadáver del personaje al que se dedica, en honor del Rey Israelí David). Reconquistada la Ciudad Santa por Saladino en 1187 la basílica no sufrió daños, e incluso, se permitieron las peregrinaciones y el culto. Sin embargo, esta situación no duró mucho. En 1244, la iglesia fue definitivamente destruida y solo se salvó el Cenáculo, cuyos restos permanecen hasta hoy.
En la actualidad, es propiedad del gobierno Israelí posterior a su independencia en 1948. Este lugar está abierto a visitantes, peregrinos y turistas. Además, debido a la existencia del cenotafio en honor de David, que se veneraba como la tumba del rey bíblico, muchos judíos acuden al nivel inferior para rezar ante ese monumento.
Pese a que no es posible el culto en este lugar, se preside misas (reunión católica) en fechas especiales. Dos ejemplos de estos momentos fueron:
- El 23 de marzo de 2000, cuando el Juan Pablo II gozó del privilegio de celebrar la Santa Misa en esta sala.
- En mayo de 2009, cuando Benedicto XVI viajó a Tierra Santa, rezó allí el Regina Coeli junto con los Ordinarios del país.
Actualmente, la sala del Cenáculo conserva la arquitectura gótica con que fue restaurada en el siglo XIV. En el muro derecho permanece la construcción para la plegaria musulmana, y en la parte del fondo se observa la escalera y la puerta que conducen a la capilla de la venida del Espíritu Santo.
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