padre-pio-02El padre Pio fue un fraile y sacerdote católico italiano de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, famoso por sus dones milagrosos y por los estigmas que exhibía en las manos. En 2002 fue canonizado por el papa Juan Pablo II en la Iglesia Católica, bajo el nombre de San Pío de Pietrelcina.

Francesco Forgioni nació en el seno de una humilde y religiosa familia de agricultores, el 25 de mayo de 1887, en una pequeña aldea del Sur de Italia, llamada Pietrelcina, y ha sido ha sido el primer sacerdote en llevar impreso sobre su cuerpo las señales de la crucifixión, conocido en el mundo como el “Fraile” estigmatizado.

El 6 de enero de 1903, a los  dieciséis años, entró como clérigo en la orden de los Capuchinos.  Fue ordenado sacerdote en la Catedral de Benevento, el 10 de agosto de 1910. Tuvo así inicio su vida sacerdotal que a causa de sus precarias condiciones de salud, se desarrolló primero en muchos conventos de la provincia de Benevento. A partir del 4 de septiembre de 1916 llegó al convento de San Giovanni Rotondo, sobre el Gargano, dónde  se quedó hasta el 23 de septiembre de 1968, día de su muerte.

En este largo período el Padre Pío iniciaba sus días despertándose por la noche, muy antes del alba, se dedicaba a la oración con gran fervor aprovechando la soledad y silencio de la noche.  Visitaba diariamente por largas horas a Jesús Sacramentado, preparándose para la Santa Misa, y de allí siempre sacó las fuerzas necesarias, para su gran labor para con las almas, al acercarlas a Dios en el Sacramento Santo de la Confesión, confesaba por largas horas, hasta 14 horas diarias.

En 1915 sintió dolores fuertes en sus pies, sus manos y en el costado derecho de su torso. Los médicos no pudieron encontrar la razón de esta dolencia. Tres años después, dejando escapar un grito de agonía y cayendo al suelocomenzó a sangrar en estos lugares, apareciéndole los primeros estigmas.

Luego de recobrar el conocimiento regresó a sus tareas y los médicos comenzaron a analizar su caso, pero sin conseguir los motivos reales de lo que le ocurría. Las autoridades regionales ordenaron que se lo fotografiara para que quedara una constancia del hecho. En estas imágenes se lo puede ver al Padre Pío con una gran expresión de tristeza, muy pálido, con el rostro cansado y torturado, pero además con mucha vergüenza por tener que posar con sus manos ensangrentadas.

Una vez que el clamor inicial disminuyó un poco Pío regresó a su monasterio, donde muchas veces se sentía transportado por un gran éxtasis que concluía en estas hemorragias, las cuáles no dañaban su salud.

A partir de allí se extendió en toda Italia la fama de Santo de este hombre. Cientos de personas llegaban desde muy lejos para conocerlo y para confesarse con él. Muchos de ellos decían que el párroco sabía sus pecados antes de que se los cuenten. Cuando el Padre Pío murió, la Iglesia católica sugirió tres posibles causas de los fenómenos que se le atribuyen: intervención diabólica, intervención divina y sugestión inconsciente. Fue canonizado por Juan Pablo II en 2002.

padre-pio-03Los creyentes dicen que sus dones fueron el discernimiento extraordinario (leía la consciencia), la curación milagrosa, la bilocación (estar en dos sitios al mismo tiempo), las lágrimas (las derramaba al rezar el Rosario), el perfume (“olor de santidad”) y por supuesto, los estigmas (exhibidos por 50 años).