La palabra PASCUA, viene del término hebreo «pesaj», que significa literalmente «pasar por alto», y del vocablo arameo «pascha», que significa «saltarse». Es conocida como la Fiesta de la Libertad.

Fue constituida en Egipto con el fin de conmemorar la liberación de los israelitas de Egipto y su viaje milagroso a través del Mar Rojo, bajo la guía de Moisés.

Se celebra el hecho que Dios, quién había hecho morir todos los primogénitos de Egipto, había pasado por alto las moradas de los israelitas, marcadas con la sangre del cordero.

Los judíos practicantes de la religión, acostumbran subir a Jerusalén durante esta festividad, siendo la primera de las tres festividades de peregrinaje a Jerusalén, celebradas durante cada año.

La manera de celebrarse es, compartir una comida ceremonial, conocida como «el Seder» que significa “orden”, y que consiste en tomar determinados alimentos, cada uno de los cuales simboliza algún aspecto de las tribulaciones por las que pasaron los israelitas durante su época de esclavitud en Egipto.

Se daba muerte a un cordero o cabrito entre las dos tardes, cerca del momento de ocaso. Una vez asado entero, se comía con panes sin levadura y con hierbas amargas. El cordero no podía ser hervido en agua, y debían comer apresuradamente con el bastón en la mano y con la actitud de personas dispuestas a partir en pos de la liberación prometida por Dios.

La sangre derramada significaba la expiación, las hierbas amargas simbolizaban los sufrimientos de la esclavitud en Egipto, y el pan sin levadura simbolizaba el pan que las mujeres prepararon antes de abandonar Egipto, las cuales no tuvieron tiempo para fermentar porque tuvieron que salir a toda prisa.

Durante el «Seder», además de compartir la cena en familia, se relata la narración del Éxodo y se hacen oraciones de acción de gracias a Dios, para pedir su ansiada protección.

La Pascua es la fiesta por la unión y una imperdible oportunidad de sentarse toda la familia alrededor de una mesa y vivenciar aquel momento para Israel. La participación era obligatoria solo para los varones, aunque las mujeres tenían derecho a participar, así como toda la familia. Si la familia era poco numerosa, podían juntarse con otras familias para comer el cordero.

Algunos datos curiosos de esta importante celebración son:

  • Nadie podía presentarse con las manos vacías, debían traer ofrendas y holocaustos.
  • Y el contexto Bíblico del Nuevo Testamento cita que Jesús celebró la Pascua con los discípulos, por cuanto todos formaban un singular círculo familiar.