Belén es una ciudad Palestina en la región conocida como Cisjordania. Está situada a 9km al sur de Jerusalén y hecha en los montes de Judea, cuenta con una población de 25.266 habitantes, siendo una ciudad la mitad musulmana y la otra  mitad cristiana, en su gran mayoría ortodoxos.

Una ciudad con gran significado religioso para los musulmanes y cristianos, ya que en la Biblia dice que es el lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret, esto según los evangelios de Lucas y Mateo. Es también un importante lugar de peregrinación para los judíos, que veneran la tumba de Raquel situada a la entrada de la ciudad y para los que la ciudad es lugar de nacimiento y de coronación del rey David.

En la Biblia, la ciudad se llama Belén de Judá, para distinguirla de otra ciudad de la tribu de Zabulón.

Allí Raquel, la esposa de Jacob, muere al dar a luz a Benjamín y es sepultada en el camino de Éfrata. Jacob erigió el sepulcro de Raquel (Cf. Gen 35, 19-20),  muy venerado por los judíos por ser considerada la madre de la nación. También venerada por cristianos y musulmanes, con lo que  su tumba es fuente de continuas fricciones. Los judíos la controlan en la actualidad.

Al este de Belén está el pueblo de Beit Sahour donde están los Campos de Rut. Según la tradición aquí ocurrió el relato bíblico del libro de Rut, en el que un rico propietario local se enamora de una pobre viuda moabita, al llegar está acompañando a su suegra Noemí. El hijo de Rut y Boaz es Obed, el padre de Jesé, padre de David (cf. Rut 4, 17-22).

El profeta Samuel designa a David como rey de Israel en Belén, remplazando a Saúl (cf. 1Sam 16, 1-14).

La cisterna dentro de la Basílica de la Natividad es el tradicional lugar del “pozo de David” (2Sam 23, 13-17), y allí los cristianos pusieron una fuente bautismal.

Roboam, nieto de David gobierna entre el 928 y 911 a.C. y construye sistemas de defensa en Belén pero dos siglos más tarde ya la ciudad es devastada.

El profeta Miqueas anuncia la promesa de Dios para Belén hablando de la destrucción de Samaria, la deportación de sus habitantes y de la invasión de Judea por parte de Senaquerib:

Más tú, Belén Efratá,
aunque eres la menor entre las familias de Judá,
de ti me ha de salir
aquel que ha de dominar en Israel,
y cuyos orígenes son de antigüedad,
desde los días de antaño. (Miqueas 5:1)